Volvemos a las plazas, calles y miradores de Guanajuato para hacer de cada función de cine, un acontecimiento. Acompáñanos en una edición arraigada en un territorio y en su gente. Frente a la turistificación de la capital y el desplazamiento de iniciativas culturales locales, este año concentramos nuestras funciones en espacios públicos del municipio de Guanajuato, con paradas en Salamanca e Irapuato, lugares de origen de quienes colaboran en el proyecto. La programación está tejida desde el cariño al territorio, con películas realizadas por cineastas guanajuatenses, figuras femeninas memorables, relatos para infancias y acciones por la memoria. Queremos que cada encuentro entre película y público se vuelva una experiencia compartida, situada y viva en los espacios que también son nuestros.